Por otro lado, intentar que el perro vaya pegado a nosotros hará que automáticamente él trate de separarse, ya que es incómodo caminar tan próximo a otro individuo. Pensemos en nosotros cuando caminamos con una persona. Siempre existe una distancia suficiente para que no vayamos tropezándonos todo el rato con el otro.
Por último, ir dando continuamente tirones a la correa, producirá dos efectos en el paseo con nuestro perro. Por un lado que el hecho de tirar del perro hacia nosotros desencadene una fuerza contraria por parte del perro para lograr equilibrarse. Por otro lado, aprende que cuando la correa se afloja recibe un tirón y le hace daño, con lo cual procura mantener tensa la correa para evitarlo.
Para que el paseo sea agradable para nuestro perro y para nosotros, debemos pasear con una correa larga, de entre 1.5 y 2 metros. De este modo nuestro perro no debe ir pegado a nosotros y tiene libertad para olfatear e investigar las cosas que desee. Debemos procurar que el paseo con correa sea lo más parecido a ir sin ella.
“Mi perro se tumba en el medio del pasillo o en las puertas”. Por lo general los perros eligen el lugar que más les gusta o que más cómodo les resulta para tumbarse. El hecho de que lo hagan en el medio del pasillo o en un lugar de paso no es ningún indicador de dominancia, simplemente se encuentran cómodos allí, quizás porque hay más corriente de aire (sobretodo en verano). No debemos molestarlos ni despertarlos si duermen. ¿Cuál es la necesidad de hacerlo? Si lo hacemos, en el mejor de los casos nuestro perro no entenderá que nosotros somos los líderes, al contrario no entenderá nada, aumentará su nivel de estrés y con ello la probabilidad de que se presente una conducta agresiva hacia nosotros. Sucederá lo mismo al tratar de bajarlo del sofá.“Mi perro no debe comer antes que yo”. Esta norma no tiene ningún sentido. No es cierto que el dominante come primero. En la temporada reproductiva, las hembras preñadas comen primero, y cuando hay cachorros ellos comen primero, luego esta norma, aun creyendo en la dominancia no tendría sentido.
Por otro lado, si damos un premio a nuestro perro, ¿deberíamos también tomar uno primero?
No hay ningún problema porque nuestro perro coma antes o a la vez que nosotros, de este modo evitaremos en cierta medida que deje de pedirnos comida en la mesa.
“Mi perro se hará más dominante si le dejo subir a la cama”. El hecho de que decidamos que nuestro perro se suba a la cama no va a hacer que sea más dominante. La única correlación con alguna conducta inapropiada es con la Ansiedad por Separación ya que aumenta la probabilidad de que esta se presente. El elegirá el lugar más cómodo para dormir, y descansar pegado a nosotros le añade atractivo. Si nos incomoda que nuestro perro duerma en la cama debemos enseñarle a subir y bajarse, así como potenciar y hacer más atractivo su lugar para dormir. No podemos pretender que el perro no busque una superficie mullida y cómoda si nosotros no se la proporcionamos.
“Mi perro es muy dominante porque gruñe si alguien se acerca mientras come o si tiene algún objeto en la boca.” Normalmente, el perro gruñe mientras come porque ha sido molestado mientras comía en otras ocasiones, con lo que acaba no tolerando la cercanía de nadie para comer, ya que le hemos enseñado que si estamos cerca es probable que queramos quitarle la comida o molestarle mientras la ingiere. En estos casos, siempre que estemos cerca mientras come debemos añadir algo rico a lo que está comiendo. Es algo que debemos hacer desde la etapa de cachorro. En el caso de proteger objetos que haya cogido con la boca, debemos ofrecerle algo alternativo a lo que ha cogido, comida o bien otro objeto que no nos importe que muerda y, a la vez, pueda resultarle tan atractivo o más que lo que está mordiendo.
En definitiva, no debe preocuparnos nuestra situación jerárquica respecto a nuestro perro. Es precisamente cuando convertimos la convivencia en una competición por un supuesto "rango" o "status", y cuando tratamos de intimidar al perro para que deje de hacer, o no haga, algo que no nos gusta continua o muy frecuentemente. Es entonces cuando pueden aparecer problemas, ya que aumenta el estrés, la frustración y la sensación de falta de control sobre su entorno y sobre nuestras reacciones.
Toda convivencia se basa en el respeto, la confianza y la gestión adecuada de los conflictos.
Cuanto más nos esforcemos en tener una relación amable con nuestro perro y más conscientes seamos de sus necesidades, más fluida y sencilla será la convivencia.
Ignacio García Serrano
Human Dog.
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