El Mundo Desde los Ojos de un Perro

Tendemos a pensar que nuestra visión del mundo coincide exactamente con la realidad, estamos equivocados. El proceso óptico que convierte la luz en imágenes y el sistema nervioso que interpreta dichas imágenes son los responsables de nuestra percepción sensorial de la realidad. Si pudiésemos preguntarle a un perro por la suya, no dejarían de sorprendernos sus explicaciones y nos costaría creer que sus ojos percibiesen el mundo de un modo tan diferente al nuestro.


Fotos superiores:  Visión humana. Fotos inferiores: Visión canina.

Se tiende a pensar que la vista no es un sentido importante en los perros, pero, realmente son animales muy visuales, aunque la estructura y fisiología de sus ojos nada tiene que ver con las nuestras. Esta diferencia de percepción puede ayudarnos a entender porqué los perros se asustan de determinados objetos que, en realidad, son inofensivos, por qué los objetos que se mueven rápido les producen inquietud o excitación, porqué los perros se encuentran más cómodos en ambientes en penumbra que excesivamente iluminados o porqué se sorprenden al ver algo que nosotros habíamos visto hace un buen rato. Pero, ¿dónde radican estas diferencias? Veamos cómo el mundo llega a los ojos del perro.
En primer lugar, el nivel de los ojos del perro es mucho más bajo que el nuestro, y va desde los, aproximadamente, 20 cm en razas toy a 1m en razas molosas. El mundo es diferente cuando viajamos en coche que cuando lo hacemos en un autobús. Cuanto más elevados, más amplio es el campo de visión.
Además del nivel de la mirada, varios factores y estructuras van a definir el modo en que ve cada especie. El principal factor que definirá estas características va a ser el tipo de alimentación del individuo y modo de conseguir dicho alimento. En el caso del perro, animal con “diseño biológico” de cazador, su visión deberá ser muy sensible al movimiento, percibir este a larga distancia y tener la capacidad de ver en condiciones de poca luz, mientras que en el caso del humano, animal con "diseño biológico" de recolector, el ojo ha de ser capaz de distinguir los matices y detalles del alimento para elegir con cuidado los que no son tóxicos, los de mayor calidad, etc. En nuestro caso, la detección  del movimiento no es vital, pero sí la nitidez de lo que miramos.
Varias estructuras y diseños anatomo-fisiológicos son los responsables de las diferencias entre la visión humana y canina, siendo las principales, los sistemas magnocelular y parvocelular, el tipo de células receptoras del ojo, la fóvea, la existencia del tapetum lucidum y la convergencia .
El sistema magnocelular está presente en todos los mamíferos, sin embargo, el sistema parvocelular solo está presente en los primates, y confiere a la visión un mayor grado de agudeza visual (percepción del detalle) y visión cromática (colores), por tanto, los perros tienen un menor grado de agudeza visual que nosotros (no perciben tanto el detalle de los objetos) y su visión de los colores es mucho más pobre. Se tiende a pensar que los perros ven en “blanco y negro”, pero esto no es cierto. Los perros ven bien los colores azules y amarillos, aunque son incapaces de distinguir el rojo, el naranja y el verde. El resto de colores los verán como una mezcla de diferente intensidad de azules y amarillos.

Dependiendo del porcentaje de los dos tipos de células visuales, conos (percepción de detalles y colores) y bastones (cambios en la intensidad de la luz, visión con poca luz y movimiento) la visión tendrá una mayor sensibilidad (capacidad de ver con poca luz) o una mayor agudeza visual (capacidad para percibir el detalle) dependiendo de la proporción de ambos tipos de células en cada especie. En el perro, los bastones se encuentran en mayor proporción que los conos. Esto significa que los perros tendrán mayor capacidad para detectar el movimiento, lo cual los hará más sensibles a este y verán mejor en condiciones de poca luz que nosotros, hecho que los hace sentir cómodos en situaciones de luz escasa. Por contra, tienen una menor capacidad para apreciar el detalle de las cosas. Los perros ven mejor un objeto que se mueve a 200 metros que uno estático a 100. Esta capacidad hace que los perros sean muy reactivos al movimiento, indispensable para un animal diseñado para cazar.
La mejor capacidad de los perros para ver con poca luz, no solo viene dada por una mayor cantidad de bastones. Hay otros dos factores que favorecen este hecho. Por un lado, la presencia en los perros del tapetum lucidum, un tipo de células que reflejan la luz hacia las células fotorreceptoras. El tapetum lucidum es el responsable de la apariencia luminosa de los ojos (también en los gatos) en la oscuridad. Por otro lado está la convergencia, esto es, la conexión sináptica de varias células receptoras con una célula bipolar, las cuales, a su vez, se agrupan para conectar con una célula ganglionar, cuyos axones conformarán el nervio óptico. En el caso de los perros, la convergencia es mayor que en los humanos, es decir, más células fotorreceptoras se unen para llegar a células nerviosas superiores, lo cual permiten al perro ver en condiciones de luz escasa.
Otro característica que define como se ve, es la visión binocular y la acomodación. La visión binocular es la responsable de la percepción de la profundidad, es decir, de la percepción  más exacta la distancia a la que están los objetos y su posición en el espacio. Los perros tienen un campo de visión binocular mucho menor que las personas, pero su campo de visión (visión periférica) no es mucho menor que el nuestro. En el caso de los perros, el campo de visión binocular es de unos 60º, y el ángulo de visión de cada ojo (periférica)de unos 150º , esto es un campo de visión total de 240º y un campo ciego de 120º.
La acomodación es la capacidad de ver con nitidez un objeto a determinada distancia y mantener esta capacidad de enfoque conforme el objeto se acerca o aleja, y va a depender de la flexibilidad del cristalino (lente) para abombarse o aplanarse. En el caso del perro, el cristalino es más plano y menos flexible. El grado de acomodación de los perros es muy inferior al de los humanos. Los perros tienen dificultad para ver objetos a menos de 35-40 cm y solo son capaces de enfocar bien, aquellos que están a poca distancia. La capacidad de acomodación de los perros es de 2 o 3 dioptrias, mientras en los humanos alcanza las 14 dioptrias. Es importante mencionar, y tener en cuenta, que un alto porcentaje de perros padecen miopía sin que seamos conscientes de ello.
Después de leer este artículo, ¿eres más capaz de ver desde los ojos de tu perro?
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Ignacio García Serrano.Veterinario especialista en etología.
Human Dog.

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